Política del Covid 19 - verdad fantasía y engaño
Historias de Candido
El árbol de la política
Anteanoche, me era difícil decidir sobre lo que escribir, en lo internacional, del Magreb, de los disturbios que casi queman Atenas, del conflicto de Bahyern, sobre las Elecciones Irlandesas, de las declaraciones de Trinchet sobre subidas de intereses, decidí bien pero me equivoque de nombre, y para pobrar si así es lo vuelvo a editar.
De aquí de los de casa, PSOE Y PP a la pelea de las elecciones, con el Gobierno, en un mini ajuste económico, que cuesta, de fijo alrededor de 1.150 millones de euros. Con las declaraciones echas hace pocos días por un Borja Mari, que ufano en la presentación de su libro, alentaba con la destrucción total de un sector, venia a decir la criatura, que la moda era eso con mucha sonrisa.
No se habla de naufragios de Titanic, pero sigue habiendo hundimientos a diario de pesqueros, sus náufragos son rescatados y subidos a otro barco, el del paro, que se lastra mas cada día y amenaza con hundir toda la economía.
Por si fuera poco, había tenido una parrafada con un amigo de Vigo, yo no sabia lo que hacer, de que escribir, tenia el pensamiento bloqueado, al entrar en casa, me vino la inspiración.
No quería escribir de cosas negativas, allí en la entrada de mi casa veía lo que me inspiraba. Un inmenso árbol, el mas grande de la calle de 14 metros de alto, 8 metros de copa y mide su tronco casi 1 metro de diámetro, tiene catorce años, yo lo plante y es el mas grande en grosor de los que tengo en casa, se ve en la lejanía a Kms. de distancia indicándome donde esta mi casa. Lo curioso es que este árbol, yo podría cortar sin que me pasase nada, no esta protegido, pues la Ley dice de el que es una planta ornamental, pues es una modesta arizonica en árbol convertida, que se encuentra a gusto en su sitio, mimada y querida como ser vivo.
Con esto quiero decir, que hay futuro, que en tiempos de crisis son necesarios los cambios, que estos nunca vienen solos, hay que desplazar poder e intereses, pero en todas la sociedades existe el síndrome de la modesta arizonica, algunos piensan que no puede llegar a ser árbol, pero llega a serlo. Esta reflexión va dedicada en general a todos aquellos, que quieren primero dar para luego recibir, que entienden la política como servicio a la Nación, debemos buscar sin miedo otras alternativas, hay muchos en la calle que no se sienten representados ya, por ninguno de los dos grandes partidos, pero existe vida y opciones fuera de ese circulo.
En lo particular también quiero dedicar esto, y solo como ejemplo, a un Alcalde electo de la provincia de Málaga, de modesto partido, que no le impidió ganar por nueve a dos con el legitimo voto de sus vecinos y a otro este del Norte de España, que esta pensando en entrar a la arena de la política, a ambos les digo, mis respetos y adelante, contad al menos conmigo.
6 de Marzo de 2011
Candido Villalazan Congreso