Política del Covid 19 - verdad fantasía y engaño
P.P. Ramírez en la política de todo vale
Siempre he sentido respeto por aquellos que son capaces en poco tiempo de cambiar su discurso en función de la conveniencia de sus criterios políticos. Han sido mis héroes, pues realizan una labor de propaganda que yo soy incapaz de hacer.
Pedro J. Ramírez, un personaje del que algunos de Uds., habrán oído hablar, como supuesto responsable, mantenía ayer en la primera plana del diario EL MUNDO, que la Comisión Europea no estaba dispuesta a suavizar el déficit. Esto es de no ajustarse a las declaraciones de la Comisión y manipular a la opinión pública en defensa de unos recortes que se han iniciado y parecen no querer tener fin. Lo maquiavélico es que hace pocos meses, para el diario el Mundo, Zapatero y su gobierno eran marionetas en manos de Bruselas, hoy y según sus titulares, Rajoy es un líder victorioso que toma decisiones necesarias, que también le marcan desde Bruselas.
Bruselas lo que ha dicho es que no suavizara el déficit, hasta no ver los presupuestos, lo cual deja abierta la vía al dialogo. España no es Grecia y su producto interior bruto supera a Grecia, Portugal e Irlanda, su quiebra supondría de facto el final del euro, tal y como le conocemos y desde ese punto es desde el que tenemos que negociar como país, no dando legitimidad a que todo vale.
Lo que Bruselas quiere y aquí no se dice, es que nuestra administración tenga un tamaño acorde con nuestros ingresos, bastantes mermados por la crisis y por el hecho que hemos pasado de ser un país receptor de fondos Europeos a un país pagador. Nos sobran tamaño de administración y autonomías.
Habría por lo tanto que escribir largo y tendido sobre esta administración que es una lacra, que ha atomizado nuestro mercado y derechos. Un profesional español necesita 17 autorizaciones administrativas para poder trabajar en este país, lo cual es un disparate, niegan la asistencia sanitaria a españoles, un derecho universal por LEY, por ser de otra autonomía, se gastan nuestro dinero en aeropuertos sin aviones y trenes sin pasajeros y un largo etcétera que haría de este escrito una biblioteca en sí mismo.
Los medios tradicionales de comunicación, se les debería cambiar el nombre por el de medios de manipulación de la opinión pública, pues el alterar de una forma tan significativa las declaraciones, lo único que pretenden en mi modesta opinión, es que algunos se queden con el patrimonio de todos a precio de saldo, aprovechando la mala gestión y la corrupción económica y moral que tiene actualmente el sistema.
Podemos y debemos salir de esta crisis, pero los recortes se deben aplicar sobre la administración, con unos criterios de servicio y efectividad que hace mucho que ha perdido. La economía de este país no aguanta a tanta gente comiéndose la tarta y eso es lo que está provocando esta espiral de paro y pobreza, que algunos pretenden aprovechar en su beneficio. Lo público no puede tener el criterio empresarial de los beneficios, pues para eso se pagan impuestos, el negar esto es de facto una estafa colectiva.
Cándido Villalazan Congreso
25 de Febrero de 2012
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